GENÉTICA 03.Jul.2017 | 10:47
La genómica en el mejoramiento forestal llegó para quedarse

Dr. Eduardo Pablo Cappa*

La industria de la madera Argentina no debería desaprovechar la oportunidad de utilizar las nuevas herramientas genómicas con las que cuenta el mejoramiento forestal. Desde los inicios, el mejorador forestal utilizó el fenotipo (su ojo) para seleccionar sus mejores árboles. Luego, utilizando además información del pedigrí (es decir, sus relaciones genealógicas), predijo el mérito genético de cada árbol a través de la metodología BLUP (por sus siglas en inglés “best linear unbiased prediction”). En la actualidad, el uso de la información de marcadores moleculares se volvió importante como fuente de apoyo en la evaluación genética de cualquier programa de mejora, independientemente de su estado de desarrollo, ya sea inicial o avanzado.

La utilización de marcadores moleculares en el mejoramiento presenta diversos usos. Un primer conjunto de aplicaciones, basadas en análisis de la variación del ADN, permiten la identificación de clones, el control de calidad de procesos de propagación, la corrección de errores en el pedigrí, la reconstrucción del pedigrí, y la determinación del coeficiente de parentesco. La determinación de los coeficientes de parentesco “realizados” mediante el uso de marcadores, en lugar de los coeficientes “esperados” provenientes del pedigrí, permite determinar la relación entre pares de individuos en forma más precisa (al capturar con mayor resolución el efecto de segregación mendeliano). Como resultado, se aumenta la precisión tanto de las estimaciones de los parámetros genéticos como de la predicción de los valores de mejora. En síntesis, el uso de este "pedigrí genómico" permite alcanzar una mayor exactitud de selección y con ello mayores ganancias genéticas.

Sin embargo, las especies forestales, en general, se caracterizan por ciclos de mejora largos que pueden llevar varios años e incluso décadas. Una segunda aplicación de la genómica se basa en la posibilidad de acortar estos ciclos a través de una nueva tecnología denominada selección genómica. A diferencia del principio de selección asistida por marcadores en donde se busca descubrir asociaciones especificas entre un marcador y una característica fenotípica de interés productivo, la selección genómica simultáneamente estima el efecto de todos los marcadores en una población denominada de entrenamiento, para luego predecir el valor genómico de cada progenie de la misma o de una próxima generación (población de validación). La aplicación de esta estrategia requiere un gran número de marcadores distribuidos en forma más o menos pareja a lo largo del genoma del árbol. Actualmente, por ejemplo, por aproximadamente unos 60 dólares por árbol, una empresa con presencia en varios países del mundo provee información sobre 60.000 marcadores SNP (por sus siglas en inglés “Single Nucleotide Polymorphism”) en Eucalyptus sp.. Si bien la exactitud del mérito genético (o la habilidad de predictiva del mérito genético de los marcadores) depende de muchos factores, diversas publicaciones científicas internacionales han destacado que las exactitudes del mérito genético fueron similares o aún mayores que aquellas obtenidas utilizando solo información fenotípica y de pedigrí. Estas publicaciones se basan en la utilización de esta nueva herramienta de selección en caracteres de crecimiento y propiedades físicas y químicas de la madera de importancia biológica y económica para las industrias del papel, aserrado o trituración. En este sentido, la implementación de la selección genómica acelera los procesos de selección y aumenta las ganancias genéticas por unidad de tiempo, evitando las pruebas de progenies a campo que a menudo representan los mayores tiempos.

La utilización de la genómica en especies forestales salió de su etapa experimental, y se muestra como una herramienta de rutina y esencial para maximizar u optimizar la velocidad de ganancia genética, y aumentar la productividad de los bosques Argentinos. Es tiempo de reconocer que los mejoradores forestales deben estar al tanto de estas nuevas herramientas para obtener plantaciones operacionales con el mejor material genético, más productivas, eficientes, y de retornos económicos más rápidos. Los resultados positivos en la implementación de estas nuevas herramientas en especies forestales hacen que podamos decir que la genómica en el mejoramiento forestal llegó para quedarse.

 

* Investigador INTA-CONICET

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